Kobe Grass Fed Vs. McDonald’s

Ahorrate €2 con este simple post en respuesta a @julietalionetti (tramaeditorial.es/la-desmaterializacion-del-libro-y-el-problema-de-la-descubribilidad-julieta-lionetti-en-texturas-25/).

Porque los ebooks están más cerca de ser un servicio que un bien, aunque todavía los editores deban producirlos como se produce cualquier producto.

Los Editores continúan siendo productores de contenido. La metodología de trabajo del Editor no ha variado significativamente. En, la forma en que se consume el contenido si.

La calidad de un servicio es mucho más difícil de juzgar que la calidad de un objeto: el ebook no habla por sí mismo, como sí lo hace el libro en la librería. En ese continuum que es el ebook, pocas cosas nos indican delante de qué tipo de obra nos encontramos, excepto nuestro avance temporal en la lectura lineal del texto, o de los fragmentos de texto que nos permite ver la pantalla del lector que usamos.

Las personas juzgamos a los servicios de forma muy simple. Me sirve, no me sirve.  Funciona bien, funciona mal, lo uso, no lo uso. Entendemos es un error subestimar al consumidor. Pensalo, que opinión tenes de tu servicio de telefonía movil? Tu respuesta será inmediata.

Las tipografías con las cuales un editor puede expresar el lugar de la obra en un corpus más grande de obras, están dictadas por las compatibilidades de los motores de lectura donde pretende que el ebook se comercialice. La estructura o las divisiones del libro se vuelven abstractas en el ebook y quedan reducidas al índice navegable, cuando lo hay.

Si la Sra. Lionetti leyera este post estaría descubriendo (con 6 años de delay) que un eBook puede contener tipografías propias, diseños sofisticados, gráficos vectoriales y mucho más para permitirle al consumidor una experiencia de lectura satisfactoria. Está entonces en el criterio del Editor (y del desarrollados del eBook) el adecuado uso de las herramientas que permitan esto. Conceptualmente nosotros vivimos de eso, hacemos libros que garantizan una experiencia de lectura satisfactoria. ePUB como formato contempla estructuras, y semántica siempre que sea necesario por lo que entender que todo se reduce a un índice, bueno, descontaré verdad: en muchísimos casos, ni los índices están bien hechos.

El ebook no ha dejado de ser un objeto, pero es un objeto absconditus en la materialidad de los data centers custodiados por ejércitos privados. Por esta razón, y por la abundancia sobrecogedora de títulos, por la organización de la web en la cual deben ser descubiertos, que favorece una lógica analítica y enciclopédica donde los textos no tienen otro contexto más que el proveniente de su pertenencia a una misma temática, la visibilidad y circulación de las obras en formato ebook se ha transformado en un problema.

Encantados de asesorar a la Sra. Lionetti en cuestiones determinantes en la industria digital como metadata, microdata, y optimización de búsqueda. Contamos con 14 años de experiencia.

La «descubribilidad», ese palabro que hemos importado desde un palabro no menor, «discoverability», parece uno de los grandes desafíos del editor actual.

El problema mas complejo de la «descubribilidad» / «discoverability» es que los editores saben como se escribe, quizás saben qué significa pero no saben como aprovecharla para monetizar el contenido que publican.

Los editores, que siguen siendo productores de mercancías que conservan y transmiten obras cuando editan en papel, aún no han caído en la cuenta de que el cambio de paradigma con el cual deben convivir los ha transformado en proveedores de contenidos de una economía de servicios en la que no son protagonistas.

En el negocio del libro tangible, un sello edita un libro, lo imprime (de otra forma, no tiene que comercializar), una ditstribuidora hace lo propio y el objeto termina siendo ‘un libro más en una estantería’. En el soporte digital la cadena es similar, con la particularidad de que el eslabón de la imprenta es reemplazado por el del desarrollador, usted no está obligada a una distribuidora (como Libranda) para llegar a las librerías donde el consumidor elige gastar su dinero.

Y siguen, en su gran mayoría, haciendo un marketing de mercancías/producto, cuando el éxito de McDonald’s (léase Amazon), por ejemplo, no se basó en la calidad de las hamburguesas (léase ebooks), sino en la eficiencia del servicio que prestan.

Es el consumidor quien elige cuándo, cómo y en qué gastar su dinero. Amazon es cuestionable en muchísimos aspectos, lo que no es cuestionable es la elección del consumidor, porque de otra forma el Editor le estaría diciendo a su consumidor que es un idiota por elegir comer en restaurant u otro. El gol de amazon en todo concepto es que la experiencia de compra es satisfactoria y el customer care también lo es.

Si es muy cierto que editoriales (grandes y pequeñas) no han logrado establecer una calidad de producto ‘mínima’ para sus títulos, y lo que le ofrecen al consumir es precisamente la hamburguesa de McDonalds, bajo la promesa de que es carne de kobe grass fed. Usted exporta con InDesign y genera el epub con Sigil y ya? Si la respuesta es SI, trabaja entonces con tencología obsoleta.

Y en la reputación, ese otro intangible que sostiene la economía en tiempos del capitalismo tardío.

La reputación es aquello que se pierde cuando el libro que se distribuye está desarrollado sin pensar en el Consumidor y el título obtiene una valoración baja (más allá de criterios sobre el contenido). Entonces, en tiempos de capitalismo tardío (?) el contenido manda, pero el poder lo tiene el consumidor. Produzca títulos mejores, piensen primero en el consumidor (Consumer first).

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