Apple y un intento de censura

Comparto una nota publicada en el diario Clarin escrita por Marcela Mazzei en la que colaboramos:

Polémica por una tapa: Apple da marcha atrás con la prohibición de un libro

La empresa consideró “inapropiada” la portada de la novela francesa La Femme y la había bajado de su tienda de e-books.

30/03/14

La novela La Femme, del francés Bénédicte Martin, finalmente podrá venderse a través del iBookstore, la tienda virtual de Apple, después de que la compañía estadounidense diera el miércoles marcha atrás en la decisión de dejarla afuera por considerar “inapropiada” su tapa, donde se ve la imagen en blanco y negro de una mujer joven desnuda de frente, que se funde en un cuchillo.

El rechazo a La Femme –una historia poética y literaria del feminismo–, llegó a provocar la ira del mercado editorial francés, especialmente porque no fue el contenido el que no pasó los controles a los que Apple somete al material en cada una de sus plataformas online sino sobre la portada, en este caso un diseño del artista Stéphane Rozencwajg inspirado en la estética surrealista.

El director de Les Éditions des Équateurs, Olivier Frebourg, había reaccionado con vehemencia. “Es inaudito que una cosa así suceda en 2014”, dijo, y agregó que se trataba de un “exceso de puritanismo estadounidense”, un “claro acto de censura”.

La campaña viral se expandió y Frebourg le exigió además a la ministra de Cultura francesa, Aurélie Filippetti, que elevara el caso a la Comisión Europea como una “cuestión fundamental de libertad de expresión”. Una presión oficial que parece haber logrado lo que muy pocos antes, porque es difícil que Apple dé marcha atrás en una decisión. Ya en 2012, la obra del danés Peter Knudsen Øvig, cuyos e-books documentaban el movimiento hippie de su país, había sido rechazado por la firma y ni siquiera tuvo éxito cuando modificó la “desnudez” de su portada.

Durante la campaña online, se sometió a debate algo más que la libertad creativa y la circulación de pornografía –Steve Jobs dijo alguna vez que “tenemos una responsabilidad moral de mantener el porno fuera del iPhone”; su postura es clara, pero la obra en cuestión no tenía nada de pornografía, “ni siquiera es sexual”, aseguró el editor–, sino que subrayó el impacto económico que una decisión de esta naturaleza puede tener entre los editores y autores. Sobre todo con la concentración del mercado editorial, que se aceleró en los últimos días.

Si las tiendas virtuales de e-books y ejemplares impresos tenían la misión de ser canales de distribución para publicaciones que se escapaban de los criterios –artísticos, morales o económicos– de los grandes sellos editoriales, casos como éste plantean un nuevo actor que actúa como filtro y puede poner en riesgo la libre circulación de los libros. Sobre todo porque no hay criterios definidos de antemano.

“En Apple los requisitos son diferentes para cada canal –discos, libros o aplicaciones–, que tienen sus propios términos y condiciones, y entre las tiendas son los que más tiempo se toman para examinar el material antes de aprobarlo”, explica Julián Calderazi, titular de VMG Studio en Buenos Aires y Content Aggregator en la tienda de Apple. “Sucede que no está claro qué es inapropiado u ofensivo; si no se dan los lineamientos, los editores y diseñadores no saben a qué atenerse”.

El miércoles, la empresa se comunicó con Les Éditions des Équateurs para dar a conocer su cambio de opinión, a raíz de la controversia.

Fuentehttp://www.clarin.com/sociedad/Polemica-Apple-marcha-prohibicion-libro_0_1111089010.html

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